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Caza de brujas o Halloween Cannábico

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brujasJ. Magalló/ Dos días antes de comenzar las reuniones de la ponencia del Parlamento Vasco para regular los Clubes Sociales de Cannabis, la Ertzaintxa ha intervenido un cultivo de Ganjazz. Bildu fue el único grupo parlamentario que propuso una visita a este CSC mientras se programaba la ponencia, pero para conocer de cerca la actividad de la asociación, no para coaccionar su posición ante el problema del cannabis.

Coincidiendo con el primer día de exposiciones, Iker Val, presidente de Ganjazz, ha querido transmitir en rueda de prensa tranquilidad y normalidad. “No hay caza de brujas”, ha declarado. Justifica el saqueo de las plantas por la temporalidad del cultivo de exterior, no con la del evento político; el olor es muy intenso en época de cosecha y son fácilmente localizables. Tampoco hay referencia a la Instrucción de la Fiscalía General del Estado de este verano animando a los fiscales a perseguir cultivos, en general, y asociaciones, en particular. Ni al Delegado del Gobierno del PNSD, que lleva tiempo jactándose en sede parlamentaria de perseguir asociaciones sin necesidad de ninguna Instrucción pública, y que está invitado a ser ponente en esta ocasión.

Por tanto, calma. No se trata de una caza de brujas sino del tradicional y particular Halloween Cannábico que se dan las Fuerzas de Seguridad del Estado cada año al iniciar el otoño motivados por el olor.

Si en la ponencia del Parlamento Vasco que se está celebrando, los actores cannábicos parten de premisas tales como que no hay caza de brujas (tras la aplicación en propia carne de un grado de tortura) mientras los actores propagandistas alertan de fantasmas como el aumento del consumo en los jóvenes y del riesgo de banalización del consumo de cannabis, el debate se reduce a un diálogo de besugos, a un paripé donde más de sesenta expertos harán el panoli.

La postura prohibicionista no se ha movido un pelo tras años de contactos con las asociaciones. Sin embargo, éstas sí ven resentido su discurso inicial y su percepción pública del problema después de la interlocución y de tanta represión. Si a día de hoy, Martín Barriuso, representante de la FAC en las reuniones parlamentarias, defiende que no hay caza de brujas, no hace muchos años la destacaba para explicar las rutinas de la prohibición de drogas. Lo único que ha cambiado es la coacción a la que se ve sometido. (La prohibición de drogas. Del tabú moral a la desobediencia civil)

Se habla de caza de brujas cuando se advierte la persecución de un enemigo ficticio. Ni la producción, ni la distribución y venta, ni el consumo de cannabis causan problema alguno. El conflicto viene dado por la persecución de todo ello. Si no se detecta el origen de la disfunción difícilmente pueden ofrecerse soluciones, que pasan necesaria y sencillamente por dejar de perseguir enemigos ficticios, por dejar de cazar brujas.

Distorsionar la realidad contribuye a impedir la organización de los actores cannábicos en defensa propia. El último editorial de la revista Soft Secrets ofrece un muestrario del disloque de visión. Reconoce la actitud persecutoria de la Fiscalía y la ausencia de unión de los consumidores. “Corderos habríamos de ser para dejarnos conducir separados a tal matadero”, valora la publicación. Y añade: “Hoy es momento de examinar los puntos que nos unen y buscar objetivos comunes”. Pero confunde los motivos de la Fiscalía para acosar cultivos y asociaciones, se desentiende de las razones de la desunión de los actores cannábicos y se equivoca cuando afirma que en el movimiento cannábico hay continuidad de protagonistas y de ideología.

No hay continuidad ideológica en la FAC. Hoy por hoy, está muy lejos de la postura que presentó en el Parlamento en 2006, donde defendió un estado legal para el cannabis similar al del tabaco y el alcohol de baja graduación. La FAC se desmarcó de ese objetivo común hace un par de años y ha hecho campaña contra dicho objetivo con la complicidad de medios afines.

Por otra parte, la Fiscalía no necesita razones para acosar clubes (lleva haciéndolo desde el primer cultivo colectivo), pero, puestos a buscar excusas para la Instrucción de agosto, más peso que las indiscreciones a las que alude el texto tienen las declaraciones públicas de actores cannábicos que relacionan a clubes con el tráfico ilegal, motivo también para dinamitar cualquier posibilidad de consenso.

Negando y tergiversando la realidad se consigue que la opción de incidir en los cambios sociales sea más azarosa. La posibilidad de organizar una defensa común ante el acoso irracional de la administración queda de esta manera desactivada. De todas formas, la probabilidad ya era muy baja. ¡Menuda es la tropa! Los propios consumidores de drogas se diferencian según sustancias. También se separan los consumidores de productores, transportistas y vendedores. Se distingue además entre quien compra y quien se autoabastece, entre las asociaciones con carácter cooperativo y las que delegan, entre las que son más o menos numerosas… Y así no hay manera.

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  1. Me gustaría destacar que conspicuos representantes,sea del prohibicionismo más rancio (Claudio Izaguirre, Kevin Sabet, Antonio María Costa), sea de una, tan imposible como indeseable, tercera vía (Alejandro Hope, Mark Kleiman) y un sinfín de sujetos del mismo pelaje, van de la manita de Martín Barriuso, ENCOD y vaya usted a saber quién más en su prevención hacia el gran monopolio cannábico post-legalización, algo que podría considerarse como una confirmación del dicho ” la política (de drogas) hace extraños compañeros de cama”. A mí me preocuparía mucho encamarme con esta chusma

    De la Propuesta de modelo legal para el cannabis en el estado español. Sólo me falta encontrar el documento donde se expliquen las razones de la FAC para este giro copernicano.

    «La siguiente propuesta se basa sobre todo en el modelo legal por el que se rige en la actualidad la producción y distribución de bebidas de baja graduación susceptibles de ser autoproducidas, como el vino o la sidra, aunque en algunos apartados me remitiré a las normas que rigen en el caso del tabaco, otra planta cuyo consumo es mayoritariamente fumado y que también se puede producir uno mismo. Hay varias razones para elegir las bebidas alcohólicas de baja graduación como referente:

    También son drogas de origen vegetal, ampliamente extendidas gracias a la relativa simplicidad de su proceso de elaboración, y con un nivel de riesgo asociado a su uso menor que el de los licores (aunque mayor que el del hachís o la marihuana). Además son productos de uso cotidiano, socialmente aceptados y que se producen y consumen de muy diversas formas.

    Esa diversidad es precisamente una de las características más interesantes del mercado del vino, ya que, aunque las grandes compañías multinacionales han ido ganando terreno, en la actualidad conviven muchas formas de producirlo y venderlo, que van desde la autoproducción a escala familiar hasta el tetrabrik de vino peleón del supermercado, pasando por la pequeña bodega artesana donde se puede ir a catar y comprar directamente vino ecológico o la gran bodega de fama internacional que encarga el diseño de sus instalaciones a algún arquitecto de moda. En definitiva, desde el hágalo-usted-mismo hasta el consumo masivo de gran superficie, todo cabe en este modelo regulador.

    Creo que un mercado flexible como ese sería el más deseable en el caso del cannabis, ya que permite que convivan formas muy diversas de entender el cultivo y el consumo. No impide que las grandes corporaciones hagan su asalto al mercado, asalto que por desgracia parece inevitable en un escenario de normalización (si vamos a ser normales, hay que reconocer que lo normal en esta sociedad capitalista neoliberal es que las grandes empresas se coman la tostada), pero a la vez permite la existencia de otro tipo de circuitos comerciales más locales y a pequeña escala, así como la producción libre sin fines comerciales.»

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    • El documento donde la FAC anuncia el cambio de postura resume el proceso hasta llegar a los CSC. El resumen se parchea a partir de la página 6. Se cuestiona: ¿Debe el cannabis ser “normal”?

      “Al comienzo del desarrollo de los CSC, desde el movimiento pro-legalización considerábamos que el objetivo final era lograr para el cannabis un mercado similar al del alcohol o, en ciertos aspectos, al del tabaco.”

      “a medida que los CSC han ido asentándose, en el seno de las asociaciones ha comenzado un debate acerca de si realmente el sistema de mercado abierto es mejor que el de clubes de personas usuarias, y si se debe seguir reclamando que el cannabis se equipare a drogas legales cuya regulación legal no nos convence.”

      “la práctica diaria nos ha mostrado que las limitaciones que impone el marco legal actual, especialmente la obligación de producir y distribuir en circuito cerrado y, sobre todo, la ausencia de lucro, generan un marco de relación diferente y, a nuestro entender, más justo y equilibrado.”

      “Si conseguimos abastecernos directamente y en mejores condiciones, ¿para qué vamos a luchar por un mercado capitalista para el cannabis,…?”

      “Antes que cambiar el actual panorama de represión y mafias por otro escenario de marihuana adulterada y poco ecológica, empaquetada por empresas multinacionales en seductores y brillantes envoltorios, preferimos imaginar un mundo en el que plantas psicoactivas como el cannabis se obtengan a través de una red de entidades democráticas que buscan mejorar la calidad de vida de muchos en vez de enriquecer a unos pocos. Tal vez parezca un planteamiento un tanto utópico, pero se trata de una experiencia en marcha que da señales de buena salud. Y en todo caso, ya va siendo hora de que la utopía tenga un hueco en el debate sobre políticas de drogas.”

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      • Yo ya he tenido bastante con la utopía del mundo sin drogas como para tolerar gilipolleces perroflaúticas basadas en la nada. Y lo que se pide desde la FAC, con unas excusas tan indignas como indignantes, es la consagración de un monopolio. Ni más, ni menos.Me parece inaudito que esta mierda la firme Martín Barriuso

      • No es la primera vez que Martín tira de una frase que atribuye a Thomas Szsaz -la de vender las drogas como si fueran Coca-Cola- y que afirma haber escuchado de los labios del psiquiatra (página 7 del documento). Aparte de que esto recuerda a las historias que contaba Arzalluz, siempre incomprobables por provenir de conversaciones privadas, basta con repasar “Nuestro Derecho a las Drogas” para comprobar que el modelo propuesto por Szasz es el mismo que defendía el propio Martín hace cinco años.

    • Encod, según asamblea de este año, ante la alternativa de convertirse en una federación europea de CSC se postulaba así: “No, Encod no puede ni quiere jugar el papel de juez o de agencia de control. Por lo tanto, no tiene sentido establecer una Federación ahora. Podemos promover el concepto, pero no es el única posible. Apoyamos a todas las iniciativas que promuevan un mercado legal de cannabis, pero insistimos en la libertad de cultivar para uso propio y los CSC como base de este marco.”

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  2. Un intento de debate (truncado por la escasa, por no decir “nula”, disposición al diálogo del experto) sobre los modelos intermedios entre legalización y prohibición (que bien podríamos llamar “regulación restrictiva-tutelada”)

    Los refrescos, las farmacias y el futuro de la mariguana

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    • Es un error situar la regulación entre la legalización y la prohibición. Se puede regular la legalización y la prohibición de manera más o menos restrictiva, pero, o se permite la venta,… o no se permite. El equívoco se multiplica si se identifica el verbo regular únicamente con modelos sin ánimo de lucro.

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  3. Un estudio de la Rand Corporation afirma que el precio de la marihuana caería un 80% tras la legalización, es decir, pasaría a costar un euro/gramo. Yo creo que se quedan muy cortos y todavía hay margen para que baje mucho más. Ese es para mí el único concepto de “sin ánimo de lucro” aceptable

    Drug Policy Research Center Hot Topic: Marijuana Legalization | RAND

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  4. Si del precio de una cajetilla de tabaco, el 80 por ciento son impuestos, las tasas sobre el cannabis deberían ser mucho menores. En Colorado hablan de un 25 por ciento

    Colorado pot tax a high or a low? Opinionline

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